La mirada sí que importa

La mirada forma parte de la comunicación no verbal que hay que controlar para comunicar adecuadamente.

La mirada forma parte de la comunicación no verbal que hay que controlar para comunicar adecuadamente.

Entre los distintos tipos de comunicación no verbal que existen, la mirada es el más básico, pues al cerebro le llega mucha información a través de los ojos de las personas con las que se entabla una conversación. El éxito o fracaso de nuestras intervenciones comunicativas depende en gran medida de cómo gestionamos el contacto visual con el interlocutor.

Cuando se está manteniendo una conversación, lo más importante es mirar a los ojos de la otra persona, por lo menos, el 75% del tiempo mientras se escucha y el 90% mientras se habla, pues, si no se mira a los ojos de la persona con la que se está hablando, podemos dar la sensación de falta de interés en nuestra conversación.

Existen muchos tipos de miradas que hay que controlar para, en cada caso, utilizar aquella que nos interese en cada momento.

La mirada triangular:
Es aquella que consiste en mirar formando un triángulo con la vista. En primer lugar tenemos que mirar el ojo derecho de la persona con la que estamos hablando, luego, el ojo izquierdo, y, finalmente, la boca. Se utiliza para intentar seducir a la persona con la que se está hablando, para flirtear o para lograr, lo que se llama, la mirada social, es decir, para aparentar ser más social.

La mirada pausa:
Mediante ella se logra captar la atención de la otra persona y conseguimos parecer más interesantes. Se trata de hablar realizando pausas y manteniendo la mirada, tanto durante el habla como durante la pausa.

La mirada del corazón:
Consiste en mirarse mutuamente con el ojo suave propio al ojo suave de la otra persona interlocutora. Todos tenemos un ojo más fuerte y otro más débil y dependiendo de si usamos más uno u otro se logrará un sentido u otro totalmente diferente. Normalmente, el ojo fuerte es el que logramos mantener más tiempo abierto mientras bostezamos y el otro es el débil o también llamado suave.

Mediante el ojo débil se suele suavizar más el trato. Si dos personas interlocutoras se miran con ese ojo el resultado es un trato mucho más tierno y delicado. Sin embargo, si hay tensión o conflicto, sin darnos cuenta, utilizamos el ojo dominante y escondemos el ojo suave.

Si alguien nos mira de manera que nos hace sentir incómodos, lo que hay que hacer para no sentirnos así es mirarle nosotros a su ojo suave. Esto hará que nos sintamos mejor. Si no sabemos cuál es su ojo débil, para sentirnos mejor tendremos que mirar en medio de los ojos, en lugar de a un solo ojo.

Son tres tipos de miradas que se suelen utilizar, pero existen muchísimas más y dependiendo de lo que se pretenda lograr se utilizará un tipo de mirada u otro.

La mirada es una parte de la comunicación no verbal que hay que estudiar y controlar bien para comunicar adecuadamente. Para dominarla se puede ensayar ante un espejo y entablar una conversación, de manera que podemos observar no solo la mirada sino también cuáles son nuestros gestos más habituales, qué aportan a nuestro mensaje y qué es lo que comunica nuestro lenguaje no verbal. De esta forma, ensayando y practicando podemos suavizar nuestra manera de comunicar y controlar de alguna manera nuestros gestos y miradas.

13 Respuestas a “La mirada sí que importa

  1. Pingback: Pensar en los oyentes, clave para una presentación eficaz | María Valls Arnau·

  2. Pingback: Los primeros en percibir la filosofía de la empresa deben ser los trabajadores | María Valls Arnau·

  3. Pingback: Cómo preparar un discurso eficaz | María Valls Arnau·

  4. Pingback: La importancia de los gestos | María Valls Arnau·

  5. Pingback: Éxito en nuestras intervenciones con público | María Valls Arnau·

  6. Hace algunos años me entrevistaron en un Banco en una ciudad muy importante y al parecer al entrevistador lo intimide ya que me hizo el comentario de que NO DEBIA VERLO A LOS OJOS que eso representaba prepotencia ya que el y yo no eramos iguales, realmente eso me molesto pero se que si alguna persona me habla debo verla a los ojos y no voltear al techo o a otro lado

  7. Pingback: La mirada sí que importa | María Valls Arnau - empresa2-0·

  8. Curioso muy curioso, mientras avanzaba en el texto pensaba exactamente el comentario de Rocio. Gracias de todos modos por esta apreciación, me pregunto donde queda la Naturalidad, se notará en la persona que usa estas técnicas algo raro, de no ser por naturaleza.
    saludos

  9. Pingback: La mirada sí que importa | RRHH y M&aacu...·

  10. Pingback: La mirada sí que importa | Making #love ...·

  11. Muy interesante la información. Lo que sucede es que si todos conocemos estos trucos, en realidad estaremos representando una función de teatro. Solo el que desconoce esta información está expuesto a que le “pillemos” cómo es o cómo se siente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s